Antes de cerrar la puerta y empezar tus vacaciones, hay pequeños gestos que pueden ayudarte a dejar todo bajo control en casa. Desde aspectos de seguridad hasta detalles de mantenimiento, tenerlos en cuenta te permitirá marcharte con mayor tranquilidad y sin preocupaciones innecesarias
Aquí tienes los principales puntos a revisar:
Aunque parezca evidente, las prisas pueden jugar una mala pasada. Comprueba bien que la puerta principal, los balcones, terrazas y claraboyas están perfectamente cerrados.
Además, si tienes objetos en el exterior (muebles de terraza, macetas, etc.), asegúralos correctamente y recoge toldos para evitar daños en caso de viento o tormentas.
Bajar parcialmente las persianas no solo añade un plus de seguridad, sino que ayuda a regular la temperatura interior.
Si no puedes cortar la luz general, desconecta todos los electrodomésticos, televisores y routers. Presta especial atención a las regletas: asegúrate de desenchufarlas o de que su interruptor esté en posición de apagado.
Muchas personas olvidan que una regleta encendida, aunque no tenga cargadores o aparatos conectados, sigue recibiendo corriente y puede ser el origen de un cortocircuito o un incendio por sobrecalentamiento.
Además, evita dejar dispositivos con batería (como patinetes eléctricos o cargadores) conectados o ubicados cerca de materiales inflamables, ya que pueden suponer un riesgo adicional de sobrecalentamiento o incendio.
Una pequeña avería o fuga no detectada a tiempo puede generar inundaciones o situaciones de riesgo graves. Cierra las llaves de suministro principales antes de salir y revisa que grifos, lavadoras y cisternas no tengan goteos
Si cuentas con una alarma, verifica que los sensores funcionan correctamente. Además, es muy recomendable contar con detectores de humo inteligentes, ya que un incidente en una casa vacía puede propagarse rápidamente si no se cuenta con un sistema que emita un aviso temprano.
Planifica tus compras los días previos para no dejar alimentos perecederos. Limpia la nevera y asegúrate de tirar toda la basura para prevenir malos olores, moho y la aparición de plagas de insectos durante tu ausencia.
Un buzón a rebosar es una señal evidente de que la casa está vacía; pide a un vecino o familiar de confianza que recoja tu correspondencia. Además, por seguridad, evita publicar las fechas de tus vacaciones de forma pública en redes sociales hasta que hayas vuelto.
Regresar de un viaje y encontrar la casa recogida facilita la vuelta a la rutina. Haz hincapié en la cocina: eliminar la grasa acumulada en la campana extractora y los fogones es vital para reducir drásticamente el riesgo de un incendio fortuito.
Para que tus plantas sobrevivan, puedes usar trucos como dejarlas cerca de un recipiente con agua y conectarlas mediante hilos de algodón. Para evitar insectos indeseados, aplicar un poco de zumo de limón o vinagre en los marcos de las ventanas actúa como un excelente repelente natural.
A menudo olvidamos estos espacios. Si guardas productos inflamables como disolventes, pinturas o aerosoles, asegúrate de que estén bien cerrados, ordenados y alejados de cualquier fuente de calor o cuadro eléctrico.
También es importante revisar dispositivos con batería (como patinetes eléctricos), evitando dejarlos cargando o en contacto con materiales inflamables.
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