Encontrar ratones, ratas o cucarachas correteando por la comunidad de vecinos puede ser el inicio de una auténtica pesadilla. Atajarla cuanto antes es esencial para evitar problemas sanitarios y molestias y, para ello, puede que haya que recurrir a una derrama. ¡Pero no siempre! Si tu comunidad de vecinos ha incluido en su póliza la garantía de control de plagas, un equipo de desinfección se encargará de la situación a coste cero.

El control de plagas puede ser una cobertura opcional, dentro de los seguros de comunidades, así que no todas las comunidades de vecinos están cubiertas en esta situación. Sin embargo, se trata de una cobertura cada vez más demandada, dado que el aumento de temperaturas en los entornos urbanos está dando lugar a una mayor proliferación de plagas. 

 

¿Qué cubre la cobertura de plagas?

 

La cobertura de control de plagas en comunidades de vecinos suelen cubrir las plagas de las especies urbanas que causan más peligro sanitario, como los roedores (ratas y ratones) y las cucarachas.

El seguro cubre el coste de un servicio de desinfección o desratización completo, incluyendo la mano de obra, los productos y los materiales necesarios para el control correctivo de la plaga. 

También incluye el coste de los desplazamientos de los técnicos especialistas, que pueden ser múltiples, ya que es necesario realizar un informe de valoración, poner en marcha el procedimiento y realizar una visita de control un tiempo después, para asegurarse de que la intervención ha tenido efecto. Por otro lado, este servicio también puede ofrecer una garantía temporal (un mes) de eficacia de la actuación.

Es necesario señalar que la cobertura de control de plagas actúa sobre la mayoría de las zonas comunes, donde, de hecho, se originan gran parte de las plagas. Estamos hablando de elementos como el portal, escaleras y rellanos, el cuarto de calderas, el cuarto de PCI (Protección Anti-Incendios), el cuarto de contadores, el cuarto de maquinaria de los ascensores, el cuarto de basuras o el aparcamiento subterráneo.

Cuando se trata de una propiedad horizontal, es habitual que la cobertura de control de plagas también incluya zonas como viales y aceras comunes, zonas ajardinadas comunes,  zonas técnicas comunes y registros sanitarios de alcantarillado e imbornales.

No obstante, si el origen de la plaga estuviese en un local comercial del edificio o en una vivienda particular, serían los propietarios (o los arrendadores, dependiendo del caso) los encargados de asumir el coste de la desinfección. 

Otras zonas excluidas en póliza suelen ser las zonas de piscina, las zonas deportivas y las zonas de ámbito particular (patios, terrazas...).

 

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Si la plaga es por un mal mantenimiento: ¿lo paga el seguro?

 

En no pocas ocasiones, la plaga tiene su origen en un mal mantenimiento de las instalaciones. Por ejemplo, es habitual que las cucarachas se críen en las arquetas en mal estado de los garajes y de ahí se extiendan por el resto de la comunidad; o que los roedores entren a la estructura interna de los edificios porque el sistema de saneamiento no está en buen estado, con bajantes sin sellar o ausencia de tapas en los sumideros.

Tras la inspección inicial de la finca, el servicio de control de plagas elaborará un informe de situación, indicando si se ha detectado algún problema estructural o un problema higiénico responsabilidad de la comunidad. Si este es el caso, la comunidad debe resolver primero los problemas detectados y, una vez lo haya hecho, el seguro pondrá en marcha el proceso de desinfección.

Contar con un buen seguro de comunidades te permitirá contar con la cobertura de control de plagas, pero también te ayudará a prevenirlas, ya que facilita un correcto mantenimiento del edificio gracias a coberturas como las de averías, asistencia o bricolaje.

Si quieres adelantarte a la posibilidad de sufrir una plaga en tu comunidad, uno de nuestros agentes puede ayudarte a escoger un seguro que se adapte perfectamente a lo que necesitas.