Entender qué es un seguro de decesos ayuda a planificar con calma un momento inevitable: se trata de una póliza pensada para cubrir los gastos y las gestiones derivados del fallecimiento, desde el sepelio hasta los trámites administrativos, aliviando a la familia de esa carga económica y logística.

¿Qué es un seguro de decesos?

Un seguro de decesos es una póliza que tiene como objetivo principal cubrir los gastos y gestiones relacionados con el sepelio de una persona asegurada. Este tipo de seguro se encarga de cubrir desde los gastos funerarios hasta los trámites administrativos necesarios tras el fallecimiento, aliviando a los familiares de esta responsabilidad financiera y logística.

 

¿Cómo funciona un seguro de decesos?

El funcionamiento de un seguro de decesos es bastante sencillo y se puede resumir en los siguientes puntos:

1. Contratación de la póliza: El asegurado contrata una póliza de seguro de decesos, especificando el tipo de cobertura.

2. Pago de primas: El asegurado paga una prima única o periódica (mensual o anual) a la aseguradora. Esta prima puede variar en función de la edad del asegurado  y las coberturas adicionales incluidas.

3. Cobertura del seguro: En caso de fallecimiento del asegurado, la compañía de seguros se encarga de cubrir todos los gastos y gestiones estipuladas en la póliza. Esto puede incluir el traslado del cuerpo, el sepelio, la cremación o inhumación, y otros servicios funerarios.



Beneficios de un seguro de decesos

Un seguro de decesos ofrece múltiples beneficios tanto para el asegurado como para sus familiares. Entre los principales destacan:

  • Cobertura integral: Este seguro cubre todos los gastos relacionados con el sepelio, evitando que los familiares tengan que asumir estos costes inesperados.
  • Tranquilidad y apoyo: Los familiares del asegurado no tendrán que preocuparse por los trámites y gestiones administrativas en un momento de duelo, ya que la aseguradora se encarga de todo.
  • Flexibilidad: Las pólizas de decesos suelen ofrecer opciones flexibles que se adaptan a las necesidades y preferencias del asegurado, como el tipo de sepelio o servicios adicionales.
  • Protección para toda la vida: Al contratar un seguro de decesos, el asegurado garantiza que, sin importar cuándo ocurra su fallecimiento, sus seres queridos contarán con el apoyo necesario para enfrentar los costes y trámites funerarios.

 

¿Qué incluye una póliza de seguro de decesos?

Las coberturas de una póliza de seguro de decesos pueden variar según la compañía aseguradora y el plan contratado, pero generalmente incluyen:

  • Gastos funerarios: Coste del ataúd, ceremonia, flores, y otros servicios relacionados con el sepelio.
  • Traslado del cuerpo: En caso de fallecimiento fuera del lugar de residencia, la póliza suele cubrir el traslado del cuerpo al lugar designado para el sepelio.
  • Trámites administrativos: Gestión de certificados de defunción, permisos de entierro y otros documentos necesarios.
  • Servicios adicionales: Algunas pólizas ofrecen coberturas adicionales como asistencia psicológica para los familiares, orientación legal y servicios de repatriación.


Aunque no es obligatorio contar con un seguro de decesos, tener uno puede ser una decisión prudente y beneficiosa. Considerando los altos costes que puede implicar un sepelio y la carga emocional que representa para los familiares gestionar todos los trámites, este tipo de seguro proporciona una solución para planificar con anticipación y asegurar la tranquilidad de los seres queridos. Si estás pensando en contratar este tipo de seguro contacta con un Agente Ges.

 

Preguntas frecuentes

 

Además de la prestación del sepelio, en la guía sobre qué cubre el seguro de decesos se explica que suele incluir los servicios funerarios (ataúd, coche fúnebre, sala de velación, trámites, etc.), la gestoría y trámites administrativos (certificados y permisos) y, según póliza, el traslado nacional e internacional si el fallecimiento ocurre lejos del domicilio habitual.

En nuestro artículo cuánto cuesta un entierro con seguro de decesos
 se aclara que, con esta póliza, el entierro no debería costarle nada a la familia porque se cubre con la suma asegurada, y que el seguro cubre un riesgo (no es acumulación de capital).

Según para qué sirve la antigüedad en un seguro de decesos, la antigüedad es el tiempo que la póliza lleva en vigor, pero no implica más coberturas por sí misma, ya que la protección entra en vigor desde que contratas y pagas, salvo carencias. Donde adquiere sentido es, sobre todo, si tienes prima nivelada, porque se relaciona con la edad de entrada y con evitar que la prima suba con los años.

En seguro de decesos de prima nivelada
 se define como la modalidad que mantiene la prima constante durante la duración del contrato (aunque aumente la edad y el riesgo), con posibles ajustes leves por revalorización de capitales conforme al IPC. Se presenta como una opción para quienes quieren estabilidad y previsión de gasto a futuro.

Mientras el decesos se centra en servicios y gestiones tras el fallecimiento, en la página de Seguro de Vida se explica que esta cobertura funciona como un acuerdo por el que la aseguradora paga una cantidad de dinero a los beneficiarios si fallece la persona asegurada, y que también puede contemplar el cobro del capital en caso de incapacidad absoluta y permanente o para afrontar una enfermedad grave.

 

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